En esta unidad diagnosticamos y tratamos de una forma multidisciplinar todas las patologías que aparecen en la cadera del deportista. Está integrada por traumatólogos deportivos, fisioterapeutas, osteópatas y entrenadores personales que empleando la más avanzada tecnología trabajan conjuntamente para solucionar estas complejas patologías.


Con un objetivo diagnóstico, en la cadera diferenciamos 7 zonas en las cuáles se puede localizar el dolor, aunque es frecuente que las lesiones en la cadera se puedan reflejar en zonas distintas, a menudo cambiantes, que dificultan su localización. Puedes ampliar la información sobre las patologías de cada región pulsando el texto en azul

Metodología Diagnóstica

Las lesiones de cadera en el deportista son con frecuencia de muy difícil diagnóstico, sobre todos en centros no especializados en lesiones deportivas. Se requieren técnicas diagnósticas especiales, no disponibles habitualmente en las consultas convencionales de traumatología. Entre ellas destacan:

  • Diagnóstico Funcional: con frecuencia las molestias tan sólo aparecen al correr o rodar en bicicleta, al principio de la carrera o tras veinte minutos trotando, con el cambio de ritmo o el incremento en la velocidad. El diagnóstico funcional consiste en provocar la aparición del dolor reproduciendo el mecanismo causal: corriendo en cinta específica para corredores (más ancha y larga) o rodando en una bicicleta (puede ser la del mismo paciente) en un rodillo. Una vez aparece el dolor es más fácil establecer el diagnóstico mediante una exploración clínica o ecográfica. De igual forma, una vez localizado el origen del dolor se puede infiltrar con anestésico local y volver a la cinta o a la bici para comprobar que la molestia no se reproduce. En CAMDE disponemos de estos médios para realizar el diagnóstico funcional, y su uso forma parte rutinaria de la consulta de traumatología deportiva.

  • Ecografía Musculoesquelética de Alta Resolución: es la técnica de elección para el estudio de las partes blandas (músculos, tendones, ligamentos), así como para para detectar colecciones líquidas (quistes, bursitis, hematomas). Permite evaluar a la gran mayoría de lesiones de la zona de la cadera. Además, es la única técnica que permite el estudio dinámico, en movimiento, del aparato locomotor.

  • Infiltraciones Diagnósticas Ecoguiadas: con frecuencia los los síntomas de las lesiones de cadera (piramidal, trocanteritis, sacroileitis) son confusos, mezclados y cambiantes, variando con el día o el grado de actividad. Se suelen irradiar a distintas zonas, o doler en distintas zonas a la vez. Localizar la estructura lesionada e infiltrar anestesia local con ayuda de la ecografía nos permite identificar selectivamente el origen del dolor. Si tras anestesiar una estructura desaparece el dolor, se confirma sin duda que tiene su origen en la estructura infiltrada. La reaparición del dolor tras pasar el efecto de la anestesia (30 minutos) supone una segunda confirmación diagnóstica del origen del dolor.

  • Resonancia Magnética con Contraste: la realización de una RMN tras inyectar, bajo control ecográfico, un contraste paramagnético en la articulación de la cadera o en las estructura lesionadas, nos permite delimitar con más precisión el daño pues el contraste "dibuja" con gran precisión los bordes de las estructuras anatómicas (labrum, sinovio, bursas, tendones) y es captado por las partes blandas inflamadas. Junto a la ecografía es la técnica de elección en el diagnóstico de la cadera dolorosa del deportista.