Se trata del dolor en la cara lateral de la cadera, fundamentalmente en la región del trocanter mayor del fémur, aunque puede referirse a la región glútea o irradiarse por la cara lateral del muslo hasta la rodilla. Suele ser un dolor crónico, de larga evolución, con crisis de dolor más agudo. Duele a la palpación en la zona e impide tumbarse de lado sobre esta zona, o cruzar las piernas. Clásicamente se conoce como una "bursitis trocantérica", aunque actualmente se acepta el término de Síndrome Trocantérico o Sídrome doloroso del trocánter mayor, pues engloba de una forma más amplia todas las posibles causas de dolor en esta zona, más allá de la bursitis trocantérica.


Epidemiología

El ST es la causa más frecuente de dolor en la cadera, afectando a un 20% de la población, generalmente entre los 40 y 60 años. Predomina en mujeres (4:1), aumentando su presencia con IMC elevado. Se asocia con gran frecuencia a dolor lumbar, y los pacientes con afectación neurológica lumbar suelen desarrollar patologías en la región trocantérica secundario a la debilidad del glúteo medio.

Bursitis Trocantérica

Aunque ha sido el nombre con el que comúnmente se ha conocido al Síndrome Trocantérico, la Bursitis Trocantérica es tan sólo una de las posibles patologías que pueden causar este síndrome. Refleja la inflamación de una almohadilla (bursa) que separa internamente el relieve óseo del trocanter mayor y la insercón del tendón del glúteo medio, y externamente la fascia lata.

El origen de esta inflamación se suele atribuir a la fricción repetida entre las estructuras que la bursa separa, ya sea por un sobreesfuerzo (corredores), o más frecuentemente por alteración del patrón normal de la marcha, ya sea por lesión en la articulación de la cadera, o en tendón del glúteo medio. Esta última causa explicaría que la bursitis aparece mayoritariamente en mujeres (4:1) de mediana edad.

La sintomatología referida por los pacientes incluye dolor en la zona trocantérica con la marcha y la carrera, dolor que aumenta tras permanecer largo rato de pie, al cruzar las piernas o acostarse sobre el lado afecto. El dolor se puede irradiar a la región glútea, y con gran frecuencia se refleja en la cara lateral de la rodilla hasta la tibia (en todo el recorrido de la fascia lata desde su origen en la cresta ilíaca hasta su inserción en la cara lateral de la tibia). El dolor es muy agudo al presionar directamente la zona y aumenta tambián al elevar lateralmente la pierna contra resistencia.

La infiltración selectiva con anestesia local de la bursa bajo control ecográfico es suficiente para confirmar el diagnóstico, no requiriéndose ninguna prueba adicional.

El tratamiento de la bursitis, si el diagnóstico es acertado suele ser simple y efectivo. Inicialmente se debe probar con reposo, frío local y antiinflamatorios suves durante un máximo de una semana, reforzado con electroterapia y ejercicios parareestablecer el patrón de la marcaha. Si en un máximo de 2 semanas no se obtiene franca mejoría se puede pasar al siguiente escalón de tratamiento, consistente en infiltraciones (1-3) de corticoide guiadas por eco para comprobar que el líquido infiltrado se deposita únicamente en la bursa, y no en los tendones adyacentes. Con este tratamiento suelen desaparecer las molestias en la mayoría de los casos de bursitis trocantérica aislada.

En el gran número de casos en los que no se produce una mejoría duradera con el tratamiento, se debe realizar un estudio radiológico y una resonancia magnética, pues lo más posible es que haya alguna patología asociada que se la causa del dolor (problemas articulares o tendinosos). De hecho, una bursitis trocantérica aislada aparece como causa de menos del 10% de los Síndromes Trocantéricos.

Si el dolor trocantérico persiste, y se han descartado otras causas de dolor, el tratamiento quirúrgico mediante extirpación artroscópica de la bursa y disminución de la tensión en la fascia lata suele ser muy efectiva, con un periodo aproximado de recuperación de 6 semanas.

Lesión de los tendones de los Glúteos medio y menor

Actualmente se sabe que la causa más frecuente de Síndrome Trocantérico es la lesión crónica del tendón de inserción del Glúteo mediano, y en menor medida del Glúteo menor.

Estos tendones sufren una progresiva degeneración: tendinitis-tendinosis-rotura, conllevando desde dolor en la región trocantérica hasta franca cojera.

Se observan con más frecuencia en mujeres, posiblemente por una mayor anchura de la pelvis ósea. Se estima que la degeneración del tendón del Glúteo medio aparece en el 25% de las mujeres y en el 10% de los hombres mayores de 50 años.

La sintomatología es similar a la de la bursitis trocantérica pero sin la irradiación hasta la rodilla, pudiéndose irradiar el dolor por el vientre muscular de los Gúteos mediano y menor hasta la pelvis.

Es frecuente la existencia de debilidad para elevar posterior y lateralmente la pierna (abducción), sobre todo con la cadera flexionada 90ª y rotada externamente.

Si la rotura del tendón es extensa aparece la imposibilidad para mantenerse a la "pata coja" sobre la extremidad afecta (signo de Trendelemburg), y un característico bamboleo con la marcha (marcha de Duchenne).

El diagnóstico de sospecha lo confirmaremos ecográficamente. Mediante una resonancia magnética caracterizaremos adecuadamente la lesión (tipo, localización, extensión, etc).

El tratamiento de las lesiones de pequeño tamaño se basa en regenerar el tendón mediante infiltraciones ecoguiadas con factores de crecimiento plaquetario y un protocolo de ejercicios excéntricos y de potenciación, obteniéndose muy buenos resultados. Si la rotura tendinosa es grande el único tratamiento es la reparación artroscópica de la lesión, saneando la zona tendinosa dañada y reinsertándola en el hueso. Generalmente se consigue la completa desaparición del dolor aunque para recuperar la fuerza completa se tarda entorno a un año.

Cadera en resorte ("coxa saltans")

Dolor en la Región Trocantérica - Síndrome Trocantérico (ST) Se trata del dolor en la cara lateral de la cadera, fundamentalmente en la región del trocanter mayor del fémur, aunque puede referirse a la región glútea o irradiarse por la cara lateral del muslo hasta la rodilla. Suele ser un dolor crónico, de larga evolución, con crisis de dolor más agudo. Duele a la palpación en la zona e impide tumbarse de lado sobre esta zona, o cruzar las piernas. Clásicamente se conoce como una "bursitis trocantérica", aunque actualmente se acepta el término de Síndrome Trocantérico o Sídrome doloroso del trocánter mayor, pues engloba de una forma más amplia todas las posibles causas de dolor en esta zona, más allá de la bursitis trocantérica.

Anatomía

Epidemiología

El ST es la causa más frecuente de dolor en la cadera, afectando a un 20% de la población, generalmente entre los 40 y 60 años. Predomina en mujeres (4:1), aumentando su presencia con IMC elevado. Se asocia con gran frecuencia a dolor lumbar, y los pacientes con afectación neurológica lumbar suelen desarrollar patologías en la región trocantérica secundario a la debilidad del glúteo medio.

Patologías asociadas

Bursitis Trocantérica

Aunque ha sido el nombre con el que comúnmente se ha conocido al Síndrome Trocantérico, la Bursitis Trocantérica es tan sólo una de las posibles patologías que pueden causar este síndrome. Refleja la inflamación de una almohadilla (bursa) que separa internamente el relieve óseo del trocanter mayor y la insercón del tendón del glúteo medio, y externamente la fascia lata.

El origen de esta inflamación se suele atribuir a la fricción repetida entre las estructuras que la bursa separa, ya sea por un sobreesfuerzo (corredores), o más frecuentemente por alteración del patrón normal de la marcha, ya sea por lesión en la articulación de la cadera, o en tendón del glúteo medio. Esta última causa explicaría que la bursitis aparece mayoritariamente en mujeres (4:1) de mediana edad.

La sintomatología referida por los pacientes incluye dolor en la zona trocantérica con la marcha y la carrera, dolor que aumenta tras permanecer largo rato de pie, al cruzar las piernas o acostarse sobre el lado afecto. El dolor se puede irradiar a la región glútea, y con gran frecuencia se refleja en la cara lateral de la rodilla hasta la tibia (en todo el recorrido de la fascia lata desde su origen en la cresta ilíaca hasta su inserción en la cara lateral de la tibia). El dolor es muy agudo al presionar directamente la zona y aumenta tambián al elevar lateralmente la pierna contra resistencia.

La infiltración selectiva con anestesia local de la bursa bajo control ecográfico es suficiente para confirmar el diagnóstico, no requiriéndose ninguna prueba adicional.

El tratamiento de la bursitis, si el diagnóstico es acertado suele ser simple y efectivo. Inicialmente se debe probar con reposo, frío local y antiinflamatorios suves durante un máximo de una semana, reforzado con electroterapia y ejercicios parareestablecer el patrón de la marcaha. Si en un máximo de 2 semanas no se obtiene franca mejoría se puede pasar al siguiente escalón de tratamiento, consistente en infiltraciones (1-3) de corticoide guiadas por eco para comprobar que el líquido infiltrado se deposita únicamente en la bursa, y no en los tendones adyacentes. Con este tratamiento suelen desaparecer las molestias en la mayoría de los casos de bursitis trocantérica aislada.

En el gran número de casos en los que no se produce una mejoría duradera con el tratamiento, se debe realizar un estudio radiológico y una resonancia magnética, pues lo más posible es que haya alguna patología asociada que se la causa del dolor (problemas articulares o tendinosos). De hecho, una bursitis trocantérica aislada aparece como causa de menos del 10% de los Síndromes Trocantéricos.

Si el dolor trocantérico persiste, y se han descartado otras causas de dolor, el tratamiento quirúrgico mediante extirpación artroscópica de la bursa y disminución de la tensión en la fascia lata suele ser muy efectiva, con un periodo aproximado de recuperación de 6 semanas.

Lesión de los tendones de los Glúteos medio y menor

Actualmente se sabe que la causa más frecuente de Síndrome Trocantérico es la lesión crónica del tendón de inserción del Glúteo mediano, y en menor medida del Glúteo menor.

Estos tendones sufren una progresiva degeneración: tendinitis-tendinosis-rotura, conllevando desde dolor en la región trocantérica hasta franca cojera.

Se observan con más frecuencia en mujeres, posiblemente por una mayor anchura de la pelvis ósea. Se estima que la degeneración del tendón del Glúteo medio aparece en el 25% de las mujeres y en el 10% de los hombres mayores de 50 años.

La sintomatología es similar a la de la bursitis trocantérica pero sin la irradiación hasta la rodilla, pudiéndose irradiar el dolor por el vientre muscular de los Gúteos mediano y menor hasta la pelvis.

Es frecuente la existencia de debilidad para elevar posterior y lateralmente la pierna (abducción), sobre todo con la cadera flexionada 90ª y rotada externamente.

Si la rotura del tendón es extensa aparece la imposibilidad para mantenerse a la "pata coja" sobre la extremidad afecta (signo de Trendelemburg), y un característico bamboleo con la marcha (marcha de Duchenne).

El diagnóstico de sospecha lo confirmaremos ecográficamente. Mediante una resonancia magnética caracterizaremos adecuadamente la lesión (tipo, localización, extensión, etc).

El tratamiento de las lesiones de pequeño tamaño se basa en regenerar el tendón mediante infiltraciones ecoguiadas con factores de crecimiento plaquetario y un protocolo de ejercicios excéntricos y de potenciación, obteniéndose muy buenos resultados. Si la rotura tendinosa es grande el único tratamiento es la reparación artroscópica de la lesión, saneando la zona tendinosa dañada y reinsertándola en el hueso. Generalmente se consigue la completa desaparición del dolor aunque para recuperar la fuerza completa se tarda entorno a un año.

Cadera en resorte ("coxa saltans") La cadera en resorte consiste en un chasquido palpable y con frecuencia audible en la región trocantérica. Se origina por el roce de la fascia lata con el trocánter mayor del fémur al flexionar y extender la cadera. Con frecuencia es doloroso y se asocia a una bursitis trocantérica. La fascia lata se engrosa e inflama en su tercio más posterior.

Aparece con más frecuencia entre deportistas, sobre todo supinadores asociado al síndrome de la cintilla iliotibial en la rodilla, aunque puede aparecer también sin practicar deporte. Es más frecuente en mujeres, posiblemente por una mayor anchura de la pelvis ósea. En ellas es, con frecuencia constitucional y asintomático, no limitando la activided deportiva.

El diagnóstico en sobre todo clínico, confirmándose con una ecografía dinámica en la que se aprecia el resalte de la fascia lata al pasar de un lado del borde trocantérico al otro.

El tratamiento es inicialmente conservador mediante reposo, estiramientos de la fascia lata y frío local. Si se objetiva una bursitis se pueden realizar infiltraciones ecoguiadas con corticoides. Tambiés es importante corregir las desalineaciones causantes del problema (supinación).

Si en tres meses de tratamiento conservador no disminuiye la sintomatología, o si vuelve a aparecer al reiniciar el ejercicio está indicado el tratamiento quirúrgico. Actualmente el tratamiento de elección consiste en extirpar la bursa inflamada (bursectomía) y alargar quitando tensión a la fascia lata mediante la sección de su tercio más posterior. Al realizarse de forma endoscópica, con tan solo dos pequeñas incisiones para la cámara y para el instrumental, lo habitual es reiniciar la actividad deportiva a las 6-8 semanas de la intervención.