El músculo esquelético constituye el 40-45% del peso corporal, y su estructura funcional básica es la fibra muscular. Son básicamente células muy largas que conectan dos estructuras óseas conectadas por una articulación. Al contraerse o relajarse la fibra muscular origina el movimiento articular. Por tanto la característica principal del músculo es su contractilidad.

Las fibras musculares están envueltas por el endomisio, y se agrupan en unidades mayores denominados fascículos musculares, que están envueltas por el perimisio. Un conjunto de fascículos forman un músculo, el cual está envuelto por el epimisio. El músculo está formado por material contráctil (fibras y fascículos), tejido conjuntivo para darle soporte y forma (endo-peri-epimisio), abundantes vasos sanguíneos para que llegue el oxígeno y los nutrientes, numerosas terminaciones nerviosas para que llegue el estímulo nervioso, y cierto numero de células satélites redondeadas (células madre) para facilitar la regeneración muscular en caso de rotura.


Tipos de fibras musculares y Actividad Muscular

Se distinguen dos tipos de fibras musculares:

  • Fibras Musculares tipo I (rojas o de oxidación lenta): mas lenta de respuesta, más resistente a la fatiga y con menor fuerza de contracción. Alta capacidad aeróbica y baja capacidad anaeróbica. Tienen un mayor aporte sanguíneo.

  • Fibras Musculares tipo II (blancas o glicolíticas rápidas): con una velocidad de contracción más rápida, mayor fuerza de contracción, pero menor resistencia a la fatiga.Baja capacidad aeróbica y alta anaeróbica. Menor aporte sanguíneo. Se pueden distinguir dos subtipos IIA y IIB de fibras blancas, ambas con similares características, siendo las IIA de caracteríasticas intermedias entre las tipo I y las IIB.

En el ser humano la mayoría de los músculos están compuestos por una mezcla de los tres tipos de fibras musculares. Los músculos tónicos o posturales, más cercanos al esqueleto óseo suelen tener una mayor proporción de fibras de tipo I, mientras que en los músculos de contracción fásica, más superficiales, suelen prdominar las fibras de tipo II. Aún así, las variaciones en la distribución y proporción de las fibras musculares es específico para cada persona, variando la proporción incluso dentro de un mismo músculo.

Lo habitual es que en los velocistas predominen las fibras de tipo II, mientras que en los corredores de fondo predominen las fibras de tipo I. Se desconoce si esta distribución de fibras tiene una base genética, o se puede conseguir con el entrenamiento apropiado. Esto significa que el hecho de que un deportista tenga facilidad o destaque en velocidad o resistencia puede depender, entre otros factores, de la proporción y de la distribución que tenga de fibras musculares tipo I y II.

Tipos de lesiones musculares

Según la forma de producirse la lesión se distinguen tres tipos de lesiones musculares:

  • Contusión muscular: traumatismo directo sobre el músculo que puede originar desde un hematoma intramuscular hasta una rotura fascicular si la contusión se produce sobre un músculo contraido
  • Lesiones por acortamiento (contracción) del músculo:

Sobrecarga Contractura Calambre

  • Lesiones por alargamiento (elongación) muscular:

Grado I: Distensión (elongación o microrrotura fibrilar) Grado II: Desgarro (rotura fibrilar o rotura muscular parcial) Grado III: Rotura muscular (rotura completa del músculo)

Tratamiento físico de la lesiones musculares

Actualmente no hay duda en que en el tratamiento de las lesiones musculares se ha de primar la movilidad y funcionalidad precoz, sobre todo a partir del tercer o cuarto día pues el músculo se recupera más rapidamente estimulándose una mejor regeneración muscular con menos tejido cicatricial. Hasta la primera semana el protocolo de tratamiento es cómún para todo tipo de lesiones y generalmente aceptado por todos los profesionales. A partir de entonces se realizará tratamiento específico en función al músculo lesionado, intensidad de la lesión, deporte practicado y habilidad de médicos, fisios y recuperadores.

Tratamiento médico de las lesiones musculares

Desaconsejamos el uso de antiinflamatorios (ibuprofeno, diclofenaco, etc) en la fase aguda de la lesión, pues parece que interrumpir los procesos inflamatorios iniciales interfiere el inicio de los procesos regenerativos musculares. Para control de la inflamación basta con el reposo, elevación, compresión y aplicación contínua de frío. Contra el dolor emplear analgésicos puros sin efecto antiinflamatorio: paracetamol o nolotil.

PRP (Plasma Rico en Plaquetas) o Factores de Crecimiento Plaquetario: Su infiltración en la zona lesionada bajo control ecográfico acorta a casi la mitad el periode de recuperación de las lesiones musculares y favorece que se regenere tejido muscular de mayor calidad con menos tejido fibroso cicatricial. Actualmente se tiende a realizar infiltraciones semanales (2-3) coincidiendo con las fases de curación de la lesión muscular.

No está demostrado que el tratamiento vía oral o mediante infiltraciones de corticoides o sustancias homeopáticas (traumeel) favorezca la evolución de las lesiones musculares.

Tratamiento Quirúrgico de las lesiones musculares

Es muy poco frecuente que una lesión muscular requiera tratamiento quirúrgico. Las indicaciones para la cirugía son:

Lesión muscular de grado III con afectación de más del 50% del vientre muscular o rotura completa del múscular con retracción de los extremos. Desinserción o arrancamiento de más del 50% del tendón Hematoma muscular muy grande que no se logra evacuar mediante punciones-aspiración