"Actualmente es la técnica de elección para tratar la mayoría de las patologías de rodilla, pues favorece una rápida recuperación al ser mínima la agresión quirúrgica."


Posicionamiento para artroscopia de rodilla

Posicionamiento para artroscopia de rodilla

A través del portal de entrada externo se introduce la cámara y la entrada de suero, a través del portal interno los instrumentos de trabajo, y ocasionalmente un portal superior se emplea para extraer el líquido.

Qué lesiones de rodilla se pueden tratar mediante artroscopia?

  • Lesiones de meniscos
  • Rotura ligamentos cruzados
  • Condromalacia rotuliana
  • Osteocondritis disecante de rodilla
  • Sinovitis de rodilla

Puesto que el cirujano opera mirando la pantalla de televisión, en la cual aparecen magnificadas las estructuras internas de la rodilla, se rellena la articulación con suero salino para aumentar el espacio y poder maniobrar con facilidad en un espacio tan estrecho. Esto condiciona que con frecuencia en los días posteriores a la artroscopia persista un pequeño derrame en la cavidad articular.

Como cualquier cirugía, deber ser realizada en el ambiente estéril de un quirófano y bajo anestesia, que podrá ser general, regional (espinal/epidural) o local intraarticular dependiendo del paciente, tipo de lesión y duración prevista de la cirugía.

Cómo es la recuperación tras una artroscopia de rodilla?

Al ser la artroscopia una técnica quirúrgica que nos permite acceder al interior de la rodilla, su desarrollo es común para tratar cualquiera de las patologías anteriormente enumeradas. Lo que sí son específicas y distintas son la técnicas para reparar las distintas lesiones, siendo por tanto diferentes las evoluciones postoperatorias y los periodos de recuperación según sea la patología tratada.

La estancia hospitalaria suele ser de varias horas, máximo de un día. El paciente abandona la clínica caminando en descarga completa, o con carga parcial con muletas que se mantendrá durante 48 a 72 horas. En esas primeras horas es importante la aplicación de frío (hielo) localmente para reducir la inflamación. Cada patología específica requiere un determinado tiempo de descarga con muletas, así como un periodo específico de fisioterapia.

En general, cuando la inflamación es grande (ej. sinovitis de rodilla), o si se ha realizado alguna reparación de tejidos (ej. una sutura meniscal) que tiene que cicatrizar, el tiempo de descarga con muletas es mayor que en los casos en los que se ha eliminado el tejido dañado (ej. resección meniscal o menisectomía) o se ha colocado una ligamento nuevo (ej. ligamentoplastia del cruzado anterior).

Es importante resaltar que descarga articular (usar muletas sin apoyar) no significa inmovilidad. Es sumamente importante iniciar la movilidad de la rodilla desde los primeros instantes tras la cirugía, pues evitaremos que aparezcan rigideces articulares y perderemos menos masa muscular. Además, el cartílago articular se nutre del líquido sinovial, y es importante que éste circule y se regenere con el movimiento articular para evitar que el cartílago sufra y acabe degenerándose.

Menisco normal

Menisco normal

Imagen artroscópica del interior de la rodilla. En la parte superior el cartílago del fémur, la imagen central corresponde al menisco y en la parte baja se encuentra la meseta tibial.

Rotura meniscal

Rotura meniscal

Imágen artroscópica en la que se observa una rotura del cuerno posterior del menisco interno.

Rotura del ligamento cruzado anterior

Rotura del ligamento cruzado anterior

Imagen artroscópica del arrancamiento del ligamento cruzado anterior de su inserción superior en el fémur.