"A través de dos o tres pequeñas incisiones, podemos evaluar la articulación de la cadera mediante una microcámara que permite verla por dentro, y diagnosticar y tratar las diferentes patologías que afectan a esta articulación."


Posicionamiento para una artroscopia de cadera

Posicionamiento para una artroscopia de cadera

Presenta grandes ventajas frente a la cirugía abierta convencional, pues al ser mínima la agresión quirúrgica la recuperación es extrahordinariamente rápida pudiéndose retomar la actividad laboral o deportiva en pocas semanas.

Como cualquier cirugía, por poco agresiva que pueda ser, requiere una anestesia que puede ser general o regional (espinal/epidural). Nuestra elección suele ser una combinación de ambas. Puesto que se trata de una cirugía muy laboriosa, de 2-3 horas de duración, preferimos durante el acto quirúrgico una anestesia general o una sedación asociada a una anestesia epidural con un catéter, la cual nos permite tener un postoperatorio inmediato (12h) sin dolor en absoluto. El paciente abandona el hospital caminando con ayuda de muletas, apoyando todo el peso sobre la extremidad.

La artroscopia de cadera permite abordar patologías, no sólo de la región articular, sino también de los espacios extrarticulares que la rodean, como la región trocantérea y la región glútea profunda.

Qué patologías se pueden tratar mediante una artroscopia de cadera?

Mediante una artrosocopia de cadera se pueden tratar patologías que afecten tanto a la articulación como a los tendones y nervios que la rodean, como:

INTRARTICULAR - ANTERIOR

  • Choque-pinzamiento femoroacetabular * Artrosis de cadera incipiente * Sinovitis de cadera

  • Rotura del labrum acetabular * Tendinitis del psoas (Cadera en resorte interna)

  • Pinzamiento iliofemoral

REGIÓN TROCANTÉRICA

  • Bursitis trocantérica * Roturas del tendón Glúteo medio * Cadera en resorte externa (fascia lata)

REGIÓN GLÚTEA PROFUNDA, PUDENDA E ISQUIOS

  • Patologías del isquion (arrancamientos-bursitis isquios) *Síndrome piramidal *Pinzamiento isquiofemoral * Atrapamiento del nervio pudendo
Imagen artroscópica de la cadera

Imagen artroscópica de la cadera

Localización artroscopia de cadera

Localización artroscopia de cadera

Imagen intraoperatoria de una artroscopia de cadera

Imagen intraoperatoria de una artroscopia de cadera

Qué ventajas tiene una artroscopia frente a una cirugía abierta?

Las ventajas de la cirugía artroscópica frente a la cirugía abierta convencional o mínimamente invasiva son fundamentalmente tres:

  • Menos agresiva: al ser la cadera una profunda, rodeada de muchas estructuras de gran tamaño (músculos, vasos, nervios), acceder a ella mediante una cirugía abierta conlleva tener que dañar muchos tejidos y realizar incisiones amplias. Todo ello conlleva un mayor sangrado, un mayor riesgo quirúrgico y una más lenta recuperación.

  • Más rápida y mejor recuperación: al ser mínima la agresión quirúrgica, no tocarse músculos y tendones, la recuperación es mucho más rápida. Desde el primer día tras la operación se camina normalmente apoyando el pie y cargando todo el peso sobre la pierna. Las muletas sirven de ayuda para caminar, y tan solo son necesarias durante la primera semana.

  • Menos complicaciones: con esta técnica se minimizan las complicaciones clásicas de la cirugía de cadera: la infección y la trombosis venosa. El riesgo de infección es mínimo al las incisiones muy pequeñas (menores a un cm) y haber un flujo contínuo de suero estéril en el área quirúrgica. El riesgo de trombosis disminuye mucho al poderse deambular desde el primer día postoperatorio.

Cómo es la recuperación tras la artroscopia de cadera?

La estancia en el hospital tras una cirugía de artroscopia de cadera suele limitarse a una noche. Lo habitual es que al día siguiente de la intervención realice la primera sesión de rehabilitación en la clínica de forma previa al alta, y comience a caminar con muletas apoyando la extremidad operada.

Es normal que en los días siguientes a la cirugía sienta algunas molestias leves en la cadera. Para combatirlo bastarán analgésicos simples (ibuprofeno, paracetamol), aplicación local de frío, elevación de la extremidad y reposo durante éstos primeros días. Normalmente recomendamos la carga parcial con ayuda de muletas durante una semana, e iniciamos la fisioterapia de forma inmediata tras la intervención, que suele prolongarse entre 2 y 3 semanas. Desde el día siguiente a la intervención deberá realizar suaves ejercicios encaminados hacia la recuperación del tono muscular del cuádriceps y de la movilidad de la cadera.

Podrá ducharse con normalidad desde el primer día, cambiando a continuación los apósitos que cubren las pequeñas incisiones. Los puntos serán retirados a los 10 días de la cirugía. A partir de los 3-4 días tras la cirugía podrá conducir, una vez cedan las molestias iniciales.